Menonitas y indigenas quieren trabajar juntos
- Redaktion

- 9. Feb.
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Colonia Masisea / Caimito, Pucallpa (PERÚ) – Donde personas conviven, también hay conflictos (problemas). A veces en la familia, a veces con el vecino o en el pueblo, a veces en la comunidad. Cuando uno se traslada a un país extranjero, donde la cultura y la gente son muy diferentes a si mismo y piensan de otra manera, las posibilidades de que surjan enfrentamientos son todavía mayores. Los menonitas en Perú ya lo han experimentado ampliamente. También la colonia mennonita Masisea.
Los menonitas de este nuevo asentamiento proceden en su mayoría de la colonia El Cerro, en Bolivia. Hoy viven en la colonia poco más de 300 personas.
Masisea se encuentra a unos 40 km al sureste de la ciudad de Pucallpa. Un poco al sur de la colonia menonita hay una localidad llamada Caimito. Allí viven algunos miles de indígenas.
En abril me reuní en Pucallpa con representantes del asentamiento indígena de Caimito y con representantes de la colonia mennonita Masisea. Desde la fundación de la colonia ha habido tensiones entre ambos grupos. En general, siempre se trataba de un tramo de tierra que ambos reclamaban. Los menonitas dicen que han comprado y pagado la tierra de manera “honesta y legal”; algunos indígenas de Caimito dicen que “la tierra siempre les ha pertenecido y debe seguir siendo así”.
Por parte de la colonia menonita Masisea asistieron los jefes de la colonia David Klassen y Daniel Braun. Por parte de Caimito asistieron Jorge Fernández Rango y Nilda Fernández Majin. El objetivo principal de la conversación fue informar a los lectores de la MPOST que el conflicto por la tierra se habría resuelto en gran medida. Como Jorge F. dijo repetidas veces, la gran mayoría de los habitantes del asentamiento de Caimito estaría de acuerdo en que los menonitas “puedan obtener la tierra comprada honestamente”.
“Hay personas y organizaciones de fuera que hicieron más grande el problema y quieren mantener el conflicto. Quieren que nosotros, los indígenas, nos resistamos y peleemos con los menonitas. En Caimito pagaron (sobornaron) a personas para que no cedieran la tierra. Varias personas en nuestra comunidad recibieron literalmente dinero para provocar conflictos con los menonitas”, cuenta Jorge F.
Según añadió, habría ONG (organizaciones del extranjero o de otras partes del Perú que no pertenecen al gobierno) que habrían dado dinero a los indígenas para crear conflictos. “Nos pagaban si incendiábamos los pastizales o los campos de cereal de los menonitas o si los expulsábamos de sus casas”, admite Jorge F.
Y eso ya no lo quieren. “Nos gustan los menonitas aquí, nos ayudan. También ahora mismo, a comienzos de 2025, durante la inundación. Nadie vino a ayudarnos excepto los habitantes de la colonia menonita Masisea. Nos trajeron alimentos, repararon nuestros caminos para que todavía pudiéramos salir en vehículo. Su presencia es muy importante para nosotros; no nos dejan solos cuando ocurren catástrofes así. ¡Nunca nos abandonan! Sin los menonitas habríamos quedado totalmente aislados del mundo”, reconoce Jorge F. Muy distintas son estas organizaciones (ONG), añade Jorge F. “Solo vienen para incitar conflictos. A algunos indígenas les meten dinero en los bolsillos, pero aparte de eso no pasa nada”.
Y no es la primera vez que los menonitas ayudan a los indígenas de Caimito. Ya durante la pandemia de Covid los menonitas llevaron con frecuencia alimentos y otras ayudas a la comunidad. También poco antes de Navidad les llevaron regalos, cuenta Jorge F.
“La gran mayoría de los habitantes de Caimito quiere que nos quedemos aquí. También quieren que una parte de tierra más grande, que compramos honestamente, sea totalmente nuestra. En esa parte de tierra ya vivían varias familias menonitas, pero todas tuvieron que abandonar sus viviendas cuando los indígenas los expulsaron el año pasado”, dice el jefe de la colonia David Klassen. En agosto de 2024 se emitió una resolución judicial en la que se reconoció a la comunidad menonita de Masisea el derecho sobre la tierra reclamada. Y esto, dice Jorge F., no se quiere dar a conocer solo a los lectores de la MPOST, sino al mundo entero.
“Durante demasiado tiempo hemos discutido por unas cuantas pequeñeces. Abogados de ambos lados querían alargar el problema para poder seguir recibiendo dinero de nosotros. Pero ahora eso tiene que terminar. Vamos a resolver por nosotros mismos los problemas que surjan entre nosotros. No necesitamos la ayuda de otros”, dijeron tanto Jorge F. como los demás presentes. Y se mantiene la firme esperanza de que organizaciones, ya sean del extranjero o del propio país, se mantengan al margen.
Este artículo procede del diario “Mennoniten Post” y muestra de manera muy auténtica la situación sobre el terreno en Perú. Kennert Giesbrecht visitó la región en abril de 2025 y habló con los menonitas y con los indígenas. Esta conversación ofrece una imagen muy distinta a la de los periódicos españoles locales.




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